17 de abril de 2015

Colega ¿dónde está mi casa?

La última vez que estuve aquí fue de mudanza.

Escribir desde Madrid es extraño. Hemos pasado aquí los últimos 10 días. En Bélgica tienen vacaciones escolares después de Semana Santa. Son las vacaciones de Pascua/primavera. Dos semanas en las que media Bruselas se vuelve a su país de origen.

Ésta vez nosotros sí que nos hemos ido. En Carnaval también tuvieron una semana de vacaciones pero era demasiado pronto. La primera vez que vuelves tiene que ser cuando ya estés instalado y centrado en tu destino o corres el riesgo de no querer volver.

Si hubiera vuelto en febrero me habría encadenado a un árbol de Madrid Río antes que coger el avión de vuelta.

Aun así, antes de venir, la peque tenía sus dudas... ¿nos vamos a llevar otra vez los muebles? ¿en qué casa vamos a vivir? ¿vamos a volver otra vez a Bruselas?...

Muchas de esas sensaciones también las tenía yo. Por suerte en Madrid, aunque no tenemos ya la casa en la que vivíamos antes, tenemos el Hotel de la buena Abuela Ana que nos acoge y que está en el mismo edificio en el que vivíamos antes. Así que vamos al parque y nos seguimos encontrando con los amigos de siempre y paseamos por las mismas calles. Volvemos a territorio conocido.

Mañana toca volver.

En Bruselas está nuestra casa. Nuestras cosas. Nuestro gato. Allí hace 10 días echamos la llave y nos fuimos al aeropuerto sin mirar atrás.

En Madrid están los amigos, la familia y los recuerdos. Aquí estamos apurando hasta el último minuto antes de coger el avión de vuelta. Y es que ahora venimos de vacaciones.

Estar en Madrid es extraño. Ahora venimos a ir de compras de todo lo que necesitamos y en Bruselas es más caro (o no tengo ni pajolera idea de dónde comprar). Venimos a quedar con los amigos, a salir y tener toda la vida social que aún no tenemos allí porque es pronto y porque nos falta conocer a una niñera tan buena como la buena Abuela Ana. A tomar relaxings cups of coffe en la terraza del barrio y que nos dé el sol (aunque seguro que según nos fuimos de Bruselas escampó).

Una foto publicada por Mamá 2.0 (@mama2punto0) el

El día de antes releo el artículo de las cosas que te pasan cuando eres expatriado y vuelves de visita y casi hago el pleno al 15. Si no lo habéis leído os lo recomiendo muy mucho.

Nuestra tarea ahora es volver y llenar los espacios de esa vida social y esos planes que aún no tenemos para que no echemos tanto de menos Madrid cuando entremos otra vez mañana por la puerta de casa.


2 comentarios:

  1. Espero que la vuelta no se haga muy dura! Los retornos no son fáciles y menos cuando todavía llevamos poco tiempo expatriados, poco a poco tu casa estará en Bruselas y esos huecos los ireis llenando ya lo veras! Un beso grande!

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  2. En 3 años he vivido en Madrid, Bruselas y Belfast. Ya no se donde esta mi casa. Y mis amigos están demasiado repartidos por el mundo :-(

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