31 de diciembre de 2014

Mi nueva dirección

Es bueno acabar el año sabiendo que ya tengo a dónde mudarme y que no pasaremos mucho más tiempo con la familia desperdigada. Pero antes de contaros eso tengo que hablaros de dos cosas básicas en cualquier expatriación.

La primera de todas es la Carta de expatriación / Convenio de expatriación.

Las Mamás blogueras por el mundo lo cuentan muy bien aquí. Por haceros un resumen son las condiciones de la empresa que te manda a trabajar al extranjero (salario, ayudas, seguro médico, viajes, traslados, mudanza, vacaciones...). 

En algunos puntos el convenido será conciso y dirá qué cantidad estipula para cada cosa o qué ayudas incluye. En otros es posible que se convierta en una pesadilla por culpa de la retórica. 

La casa "se adecuará a las características personales y familiares del empleado"... Suena fenomenal ¿verdad? Sobre todo si la empresa de Papá 2.0 es una EFR.

Nosotros tuvimos que rellenar unos formularios contando cómo era nuestra familia (matrimonio, niña, bebé, gato) y cómo era la casa en la que vivíamos y a partir de ahí se ponía en marcha la maquinaria de búsqueda.

El otro concepto básico de una expatriación es el de Agencia de recolocación.

Ellos se dedican a ayudarte, aquí y allá en la búsqueda de colegio, casa y a tratar de resolverte todos los problemas que te puedes ir encontrando en la fase de traslado.

Nuestro problema ha sido que la empresa de Papá 2.0 no está habituada a expatriar a familias con hijos y no saben bien qué es eso de "adecuada a las características familiares" que decían en el convenio. Así que hemos pasado el último par de meses peleando cada habitación, cada metro cuadrado y cada minuto más cerca del colegio que quedara la casa. Y en mi primer viaje a Bruselas vi cosas que no creeríais y alguna que otra casa bonita no apta para una familia, pero perfecta para un soltero.

Así que tras meses durmiendo poco, estudiándome todas las agencias inmobiliarias y webs de alquileres, al final, el último día del año, hemos firmado el alquiler de una casa. Papá 2.0 la ha visitado. Yo sólo la he visto en fotos. 

El 2015 estará lleno de sorpresas. Espero que nuestra nueva dirección sea una muy grata que pronto sea un hogar.

Feliz 2015 a todos. Donde quiera que estéis. 

18 de diciembre de 2014

En las distancias cortas...

Una cosa es ver tu nueva vida a golpe de Google Maps y otra a pie de calle. En las distancias cortas es donde una ciudad se la juega.

Bruselas me recibió con sol. Me fui de Madrid bajo el diluvio. Se agradece haber podido patear la ciudad sin acabar para escurrir. Eso sí, toda la familia va a necesitar pedirse a los Reyes un gorro con orejeras. Frío hace, las cosas como son.

El transporte público no es tan caro. Teniendo en cuenta lo que vale en Madrid no. Otro tema es el hecho de que sean grandes amantes de los tonos ocres (color caca) y que tengan el metro a medio terminar desde tiempo inmemorial. De acceso para carritos, maletas, minusválidos o abuelas con prótesis de rodilla mejor ni hablamos. Qué bonito es el Metro de Madrid con sus 8 minutos de espera entre trayectos. Tengo que trabajarme más el bus y el tranvía, que parecen más accesibles.



No se puede ser objetiva cuando una tiene éste espíritu navideño y llega a una ciudad donde cada rincón tiene una lucecita y un mercadillo. Y además te plantan en la Grand Place con el juego de luces y música. Creo que eso fue jugar sucio por parte de Papá 2.0



El lunes 15 hubo huelga general en Bélgica y eso hizo que el escenario fuera un poco irreal. Pocos coches, pocas tiendas abiertas, sin colegios, basura sin recoger, sin transporte público; lo que ayudó poco a hacerme una idea de cómo es la ciudad en un día normal pero me obligó a ir andando unos cuantos kilómetros más de la cuenta y a descubrir que las comunas de Bruselas no son tan grandes como vistas en el plano.

Llama la atención la luz. Amanece mucho más tarde que en Madrid y anochece mucho antes. Supongo que si sobrevivo al invierno agradeceré mucho como también se alargan más los días a partir de primavera. Habrá que sobrevivir.

Comer y beber fuera. No es que yo esté en mi vida actual de picos pardos todo el tiempo pero no he notado especialmente caro comer o cenar fuera acostumbrada a los precios de Madrid. Esperaba peores sablazos después de los comentarios de todo el mundo y hemos salido por menos de 20€ allá donde hemos ido. La cerveza belga sin alcohol está buena. 

Y las casas. El objetivo de mi viaje de 55 horas. ¡Ay las casas!... eso mejor os lo cuento otro día.

13 de diciembre de 2014

Mi "Northern Exposure"

Los más frikis del lugar ya saben de dónde sale el nombre de éste blog. 

Mi adolescencia está marcada por la vida del Doctor Fleischman, que un buen día aceptó una beca para cursar sus estudios de medicina a cambio de ejercer 4 años de prácticas en Alaska... 

Ésta noche resuena en mi cabeza el diálogo que mantenía con otro pasajero en el avión que le conducía a su nueva vida...
"No me interprete mal, no me estoy engañando. Anchorage no es Nueva York, pero tampoco es Camboya ¿verdad? ¿Tiene idea de cuántos restaurantes chinos hay en Anchorage? Hay 5, y 14 cines y 2 charcuterías al estilo judío que venden comida Kosher".
Y así estoy yo. Viviendo mi Northern Exposure

He comprado 4 guías de la ciudad. Me las he estudiado al detalle. Consulto cada dirección en el Google maps y me sé ya los barrios y sus paradas de metro como si fueran mi Arganzuela. Pero no he estado nunca.


Y mañana a las 8:50 cojo un avión que me llevará al escenario de mi nueva vida. 

Así que me siento como si me arreglara para una cita a ciegas. Con la salvedad de que aunque la cita me salga rana, tengo que liarme con ella durante los próximos 3 años.

Así que espero que lo nuestro sea amor a primera vista.

Por cierto. Sólo me voy 2 días y medio a buscar casa... ¡bah! Asuntillos menores...



NOTA: El diálogo que cito arriba me lo sé de memoria... si quieres verlo todavía puedes pinchar aquí que aún no han eliminado los capítulos.

Nueva vida


Y todo empezó después de que un día Papá 2.0 volviera a casa diciendo que en su trabajo le habían ofrecido un puesto en el Corazón de Europa.



Os pongo en antecedentes.

1. Nunca en mi vida he estado en Bélgica. 
2. No hablo ni una palabra de francés. Miento, lo básico "oui", "Voyage, voyage", "voulez vous coucher avec moi ce soir" (ésta mejor no...).
3. Papá 2.0 dijo que sí y empezó a trabajar allí el 1 de diciembre.
4. La cosa va a durar de 3 a 5 años.
5. Mamá 2.0 y los peques seguimos en Madrid.

Como el proceso de expatriación está siendo más lento que el caballo del malo, me va a dar tiempo a incluir en éste blog toda la fase previa. Así, además de mis aventuras y desventuras una vez allí, os podré contar todo el tinglado que supone (casa, colegio, mudanza, niños, idioma...).

Y sobre todo espero que me ayude a tener una memoria de ésta nueva etapa y a mantenerme ocupada y bien acompañada.

¿Os venís conmigo?

Bienvenidos.